Lo que empezó hace 2 décadas
con
una diminuta instalación impulsada por una organización comercial
parca en medios pero gigante en voluntad, se ha convertido al cabo de los
años y de mucho esfuerzo, en una empresa moderna. Nuestros
alimentos son consumidos por más de un millón de perros y gatos
repartidos por 25 países, cada día.
Con una notable capacidad de producción y una funcional estructura
comercial que han permitido consolidar a una empresa familiar en unas cuotas
de mercado inimaginables
para el sector.